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Category: Redes sociales

Google buscando la ruta social

Daniel Gross

Daniel Gross, creador de Greplin

Hemos leído muchas veces la noticia de que alguna empresa joven había creado un producto que pondría a Google contra las cuerdas: un buscador más rápido o más eficaz, un índice más exacto, un robot más preciso o un planteamiento más social. La realidad es que no ha habido hasta ahora ningún producto que en sus primeras horas de vida haya podido hacer temblar al gigante de Mountain View.

Sin embargo, Facebook ya lideraba hace unos meses el ranking de tráfico redirigido, y probablemente esté a punto de ser superado por twitter, lo que dejará al buscador en el tercer puesto de este ranking. Andan preocupados en Google por los cambios en la manera en que fluye la información en internet. Se han movido deprisa para incorporar resultados de twitter en tiempo real a sus búsquedas, y han intentado por activa y por pasiva montar una red social relevante sin mucho éxito. Orkut sólo es importante en Brasil, y Buzz en ninguna parte.

Su último movimiento ha sido el de eliminar los perfiles privados a partir del 31 de julio, para intentar quitar peso a los resultados de facebook en su buscador cuando alguien trata de encontrar información de alguna persona por su nombre.

Estos días hemos leído la noticia de la aparición de Greplin, un buscador social de nueva creación. Una nueva amenaza para google. Otro producto que debería hacerles temblar. En realidad, otro producto que google debería utilizar para inspirar sus desarrollos en el ámbito social, que falta les hace.

El problema de la autenticación

Acceso

Acceso

Hace poco más de 10 años la gente sólo debía recordar el usuario y la contraseña que le permitían el acceso a su correo electrónico. La aparición de tantos servicios nuevos como los que conforman lo que llamamos la web 2.0 han modificado las necesidades de autenticación de un modo radical. Actualmente un usuario puede tener un par de direcciones de correo electrónico, una cuenta de facebook y otra de twitter o tuenti. Un usuario gestiona por internet sus cuentas bancarias (probablemente en varios bancos), dispone de un blog, compra a través de ebay, amazon y Carrefour (o El Corte Inglés). La música puede descargarla en su iPod a través de iTunes o escucharla en spotify y hasta puede pagar sus impuestos o solicitar ayudas para desempleados por internet. En cada uno de esos lugares le pedirán que se identifique. ¿Quién puede recordar tantos usuarios y tantas contraseñas?

En principio el usuario lo soluciona fácilmente: mismo usuario, misma contraseña para todos los servicios. Esto supone un importante problema: no ofrece las mismas garantías de confidencialidad un gran banco que la última página de vídeos creada por unos amiguetes para enviar contenido simpático. Y cuantos más sitios conocen nuestras credenciales, menos seguro está nuestro dinero. El usuario establece entonces dos claves: la de los sitios tontos y la de los sitios importantes, pero no parece suficiente.

Conscientes del problema, quienes ofrecen los servicios empiezan a poner a su disposición otros medios de autenticarse. Ahora mismo, podríamos decir que los más populares son:

  • Usuario/password: Es el modelo tradicional. Se necesita un nombre de usuario específico para el sitio, con su correspondiente contraseña. A veces hay condiciones específicas para las contraseñas (número mínimo y máximo de caracteres, obligatoriedad de mayúsculas y minúsculas, obligatoriedad de incorporar algún número, etc.)
  • Email/password: Se soluciona el problema de olvidar el usuario. El email, por definición, debe ser único, así que solamente debe recordarse la contraseña.
  • Verificación en dos pasos: Además de validarse mediante usuario y contraseña, una vez accedido al sitio, el sistema envía un SMS al teléfono móvil del usuario con un código que debe informar para certificar su identidad. Es muy popular en entidades financieras y Google está introduciéndolo en algunos de sus servicios. El envío de SMS sustituye a la antigua tarjeta de coordenadas de los bancos.
  • Single Sign-on: Autenticación única para varias aplicaciones. Hay varios modelos, pero resumiendo, o bien se extiende la autenticación en un sitio (“Acceder con la cuenta de Facebook” o “Acceder mediante Twitter”), o bien se produce una autenticación independiente como con OpenID.
  • DNI-e / Certificado electrónico: Muy utilizados en la administración pública, garantizan la identidad, permiten la firma digital (jurídicamente equivalente a la manuscrita) y ya empiezan a emplearse en la empresa privada.

Desde luego que no todos los modelos sirven para lo mismo ni son jurídicamente equivalentes, pero los usuarios deben tomar conciencia de la importancia que tiene mantener su identidad salvaguardada. Yo, humildemente, aconsejaría lo siguiente:

  • No duplicar usuario/contraseña: Replica el mismo usuario/contraseña sólo en sitios muy poco importantes: foros de uso esporádico, páginas de publicidad, etc.
  • Cambia la password hoy: Si utilizas muchos productos de Google (gmail, blogger, feedburner, reader, calendar, documents, etc.), como no lo has hecho nunca, cambia la contraseña hoy mismo. Utiliza una password con letras minúsculas, mayúsculas, números y caracteres especiales. Solo es una, y como no la vas a cambiar en mucho tiempo (desoyendo los consejos), dedícale  solamente hoy unos minutos.
  • El número del móvil sólo para quien confíes: No des el número de móvil a páginas en las que no confíes plenamente. La administración pública o los bancos hacen buen uso de él, pero otros pueden empezar a enviarte publicidad (¡y cobrarte por ello!), así que fíjate bien antes de entregar esa información.
  • Cuidado con los gadgets: Utilizamos teléfonos móviles, iPods, iPads, netbooks, portátiles y otros gadgets para conectarnos a internet, y en todos ellos metemos nuestras credenciales para acceder a nuestras páginas favoritas: redes sociales, correos o incluso bancos. Esa información la queremos grabada para mayor comodidad. Llega un momento en el que no sabemos qué información tenemos dónde. Hay que tener controladas las credenciales que residen de forma permanente. En caso de duda, hay que cambiar las contraseñas.
  • Cuidado con las aplicaciones a las que damos acceso: Hay aplicaciones de terceros a los que damos acceso a nuestras cuentas de facebook, twitter o correo. Sucede en los gadgets, pero también en aplicaciones de escritorio (lectores RSS) o en aplicaciones sobre plataformas web (como la granja de facebook). Nuevamente hay que saber a quién le estamos dando permiso y para qué, y sobre todo, informarnos de cómo revocar el permiso.
  • El certificado digital o DNI-e es intransferible: Los trámites firmados digitalmente con tu certificado digital o DNI electrónico son trámites firmados por tí. Sin excusas. Tienes el derecho a utilizarlo y el deber de custodiar tanto la tarjeta física como la clave de acceso. Si permites a otros su utilización eres responsable de las consecuencias.

En definitiva, nuestro mundo cada vez es más digital, y la información de acceso a él cada vez más importante. Usemos el sentido común.

Geoposicionamiento. ¿El límite de la privacidad?

Geolocalización

Geolocalización

Internet es muy joven todavía. Hace unos años todos nos parapetábamos detrás de un nick en páginas web y chats (los famosos maquinero19 y similares). Hacíamos del anonimato la ventaja de la tecnología y nos sentíamos más libres para expresar nuestras opiniones, hacerlo con más vehemencia o directamente defender la postura contraria por diversión. El anonimato, por otra parte, nos devolvía relaciones frias y falsas.

Con la llegada de las nuevas redes sociales (especialemente a partir de Facebook) todos nos identificamos con nombre, apellidos y foto, dejando a maquinero19 en un cajón y asumiendo con naturalidad que no hay nada que ocultar y que si tú te identificas, yo también me siento cómodo para hacerlo y podemos hablar como personas civilizadas.

Pero en cada cambio, siempre hay quien va un poco más alla, y es necesario que así sea para que la mayoría valoremos lo que consideramos un límite razonable. Hemos hablado de privacidad en otras ocasiones, y los sistemas de geoposicionamiento constante de los que disponemos (tipo foursquare, facebook places, …) están empezando a asustar a los más valientes.

Las apelaciones al sentido común o la advertencia directa han sido y son una constante últimamente ante quien comparte sus actividades y su ubicación en todo momento, máxime cuando utilizamos el móvil para relacionarnos cada vez más y un equipo fijo cada vez menos. Twitter se ha apuntado a geoposicionar. Lo hacen las cámaras de fotos. Lo quieren hacer casi todas las aplicaciones. Todo lo que hacemos puede dejar un rastro que nos comprometa.

En este punto hay que insistir en la imprescindible formación tecnológica del profesorado para que los niños y adolescentes aprendan a utilizar lo que tienen entre manos con sentido común. Es decir, adaptar el mensaje de los abuelos “no hables ni te vayas con desconocidos” a la segunda década del siglo XXI.

Post escrito desde algún punto de Madrid :)

Following 0. Como una tapia.

La comunicación en las redes sociales debe ser bidireccional

Uno de los grandes retos de las redes sociales sigue estando en integrar clientes y proveedores. Hasta ahora tanto Facebook como Twitter han funcionado muy bien y han aumentado enormemente, cada una en su ámbito, el número de sus usuarios. Usuarios que comparten, discuten, informan, y en definitiva, se relacionan. El desembarco de las empresas en estas redes está siendo desigual. Por un lado, y de manos de los Community managers y los gurús del social media, hay empresas que tratan de tener una presencia directa, permeable, comunicativa, bidireccional y cercana a sus clientes.

Por otro lado, hay empresas que han entrado en las redes sociales como elefantes en una cacharrería: haciendo mucho ruido y sin escuchar a nadie. Básicamente, molestando. No hay que perder la prespectiva de que una red social es un grupo de personas, un grupo de amigos, un grupo de gente con intereses comunes o un grupo profesional. Pero es un grupo de personas que hablan entre ellos. Y de repente una empresa trata de entrometerse en el grupo para anunciarse, gritando y sin escuchar las sugerencias o peticiones que los demás quieren hacerle, desaprovechando las oportunidades y obviando las características de un canal nuevo. Followers 100.000. Following 0. Como una tapia.

Los síntomas de agotamiento que algunos detectan en Facebook pueden deberse a la intromisión de los perfiles de empresa que no aportan nada. Los perfiles de empresa que sí aportan son extraordinariamente útiles y una nueva forma de comunicación cliente-proveedor.

La presentación de Facebook Places y su posible competencia con Foursquare nos plantea el escenario interesante de cuál será el método utilizado por Facebook para integrar a las empresas en la nueva herramienta de geoposición. Son dos retos: que las empresas entiendan lo que tienen que hacer (que tampoco es fácil) y que Facebook (o el que quiera llevarse el gato al agua) lo consiga. Si no se hace, seguiremos tomando a la mayoría de las empresas en las redes sociales como spam, como una mutación de los banners intrusivos y los pop-ups. Lo peor de lo peor.

Facebook presenta Places. ¿Morirá Foursquare?

Dennis Crowley

Dennis Crowley, co-fundador de Foursquare

El negocio tecnológico a veces es profundamente injusto y descorazonador. Facebook ha anunciado Facebook Places, su propuesta de geolocalización social que aspira a competir con Foursquare, quien aunque ha participado en el anuncio y ha comentado que los objetivos de ambas aplicaciones son distintos, es posible que termine sucumbiendo ante la compañía de Mark Zuckerberg al tener Facebook una red infinitamente mayor.

Digo que es injusto y descorazonador porque Foursquare ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y seguramente dinero en hacerse un hueco o directamente abrir un ámbito que estaba sin explotar: la geolocalización social. Ese tiempo, ese esfuerzo y ese dinero pueden quedarse en un mero banco de pruebas para los peces gordos, que viendo su éxito están replicando la idea para adaptarla a sus redes.

Hay muchas ocasiones en que las grandes ideas se quedan en cajones olvidados porque quien las tiene no posee la iniciativa suficiente para liarse la manta a la cabeza y emprender una aventura incierta. Hay otras, las opuestas, en las que una gran idea se convierte en una experiencia nueva y fantástica para los usuarios, y un negocio muy lucrativo para quien la ha llevado a cabo. Y lamentablemente, entre unas y otras están los casos en los que alguien con una visión diferente se ha levantado, ha puesto en marcha su plan, ha conseguido tener éxito de público y de crítica, pero antes de llegar los resultados económicos, un pez gordo le ha arrebatado su visión, le ha arrancado su idea y ha sido quien ha hecho dinero con ella.

En la esfera de las redes sociales en internet es imprescindible captar al mayor número de usuarios posible, lo cual lleva tiempo. Y ese tiempo en que se intenta conseguir los usuarios suficientes para que la idea madure y el negocio funcione es el que pueden aprovechar (y aprovechan) los competidores, bien para comprar las empresas incipientes, bien para copiar las tendencias y adaptarlas a sus redes ya establecidas.

Quizás no sea el caso de Foursquare, y ellos consigan mantenerse estableciendo acuerdos con Facebook, pero hay muchos emprendedores que no han visto recompensado su esfuerzo a pesar de tener talento y grandes ideas. La publicidad que se debe hacer de la idea para llevarla a cabo en este caso es un arma de doble filo.

¿Por qué ha fracasado Google Wave?

Google Wave

Google Wave

A pesar de las expectativas creadas en su lanzamiento hace solo unos meses, la semana pasada Google anunció la cancelación del proyecto Google Wave. Wave suponía una integración de varios medios utilizados hasta ahora por separado: e-mail, chat, fotos, vídeos, documentos, blogs, etc., cambiando de forma radical el modo en que la gente trabaja y comparte su trabajo.

La excusa oficial del fracaso es la “indiferencia” con la que la mayoría de los usuarios recibieron esta herramienta, vista en Google como revolucionaria. Pero las razones de esa indiferencia son las que ahora todo el mundo busca. Se ha hablado ya en muchos blogs sobre el tema, y todo el mundo tiene su opinión. De entre todas las razones, creo que hay que destacar la excesiva independencia de esta herramienta con respecto al resto de productos de Google.

La necesidad de invitación, la imposibilidad de utilizar la cuenta de google y la percepción de que era un correo electrónico superpotenciado pero distinto de la cuenta de gmail ha podido resultar letal para un producto que con toda seguridad añadía buenas funcionalidades que serían útiles en muchos casos de nuestro día a día.

Tengo la sospecha de que si se hubiese integrado en gmail, del mismo modo que ahora se ha hecho con Buzz, los usuarios empezarían a utilizarlo en los casos más conocidos (trabajo colaborativo, redacción on-line en grupo, etc.) y poco a poco tendría una gran aceptación. Parece que la estrategia de Google fue demasiado agresiva y los usuarios no quisieron estudiar las novedades que incorporaba.

Si Google lo incorpora poco a poco  a Gmail, las mismas funcionalidades serán recibidas con los brazos abiertos.

Privacidad, educación y redes sociales

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook

Cuando Mark Zuckerberg declaró que la era de la privacidad había terminado, hubo quien pensó que se trataba simplemente de la ocurrencia de un veinteañero. Cuando el veinteañero en cuestión ha creado una red social que conecta a más de 500 millones de personas en todo el mundo, su opinión sobre el tema no puede ser despachada a la ligera.

La idea de Zuckerberg ha sido y es hacer los datos de facebook cada vez más públicos, con menos restricciones y menos control por parte de los usuarios, aunque los movimientos de facebook en los últimos meses no han ido en ese sentido. De momento. Pero la idea última está ahí, y es un objetivo que persigue y que tratará que compartamos tarde o temprano.

Mientras tanto, algunos han intentado advertirnos de que la información que compartimos en la red puede ser, como en un juicio, utilizada en nuestra contra. Las redes sociales en internet son un fenómeno relativamente nuevo que todavía estamos aprendiendo a utilizar correctamente, y estamos haciéndolas evolucionar con el uso que hacemos de ellas. Los adultos debemos ser cuidadosos y contagiar ese cuidado (sin alarmismos) a quienes no lo tienen.

En una iniciativa pionera y muy acertada, Alemania está preparando una asignatura sobre privacidad para enseñar a los jóvenes a cuidar la información que dan sobre ellos mismos en Facebook o Twitter. Esta materia podría incluir métodos para contrastar y verificar datos de la red, destinados a evitar que los jóvenes se crean todas las informaciones que reciben, independientemente de la fuente de la que provengan.

Es de vital importancia la adaptación de los contenidos formativos que los niños reciben en el colegio a la realidad que viven fuera de él, y la tecnología cada vez gana más terreno en esa realidad. Este avance tiene que notarse en los programas educativos, y para ello es necesario que los gestores públicos, los políticos y los educadores se formen primero para conocer, mejor que sus alumnos, las herramientas, las opciones, los riesgos y las posibilidades de las redes sociales.

La Administración en las redes sociales

Redes sociales

Redes sociales

El debate sobre la utilización de las redes sociales va adquiriendo en la sociedad española cierta madurez, y su utilización, cierta complejidad. Desde la popularización del uso de Internet en los distintos ámbitos de nuestras vidas (tanto en lo personal como en lo profesional), son muchos los cambios que se han producido en nuesta forma de vida, y en general estos cambios han sido demasiado rápidos como para saber si hemos escogido algo o es que una avalancha nos ha obligado a seguir el camino marcado.

Leyendo a Félix Serrano en su post “Las Administraciones ante las redes sociales“, me ha interado la diferenciación que hace del empleado público en su trabajo en la administración y el empleado público cuando utiliza las redes sociales. Dice Serrano que las redes sociales son un fenómeno humano y establece unas pautas de conducta que debe seguir el empleado público en su utilización. Pautas, por otra parte, que son del todo razonables.

Pero lo que más me ha llamado la atención es que, aunque habla de ello, no insista en que las redes sociales ya existían antes de Internet. Las redes sociales son las relaciones personales, y los empleados públicos ya las tenían. Si un funcionario de hacienda sentado en un bar ante una cerveza y un pincho de tortilla recomienda a un conocido un modo de realizar su declaración del IRPF, desde luego que no vincula a la administración. Si un empleado público de la dirección general de tráfico opina paseando por un parque sobre el carnet por puntos, no está en ningún caso dando la opinión del organismo, aunque sea su director. Y por supuesto, si un médico de la sanidad pública, jugando un partido de fútbol, revela a un amiguete el estado de salud y el resultado de las pruebas de un paciente, con su nombre y apellidos, está comunicando información confidencial a quien no debe tener conocimiento de ella.

Esto mismo es lo que se trata en las redes sociales, con la diferencia de que generalmente queda constancia de opiniones y discusiones entre unos y otros. Al final, no es más que poner a prueba la prudencia y el sentido común que ya deben tener quienes manejan información que no pueden divulgar y a la vez tienen opiniones que sí pueden compartir. Lo importante es conocer en cada momento en calidad de qué está hablando una persona. Y en las redes sociales, las personas actúan como particulares, y por tanto sus opiniones son suyas y de nadie más.

Las administraciones, por otra parte, pueden y deben tener presencia en Internet, ofreciendo a los ciudadanos datos ricos sobre cómo se gasta su dinero, cómo se invierte, cuáles son los servicios que se le ofrecen y poner estos servicios a su disposición de la forma más cómoda posible. Además, por supuesto, de contar con el ciudadano en un entorno (Internet) donde la interacción es tan sencilla y barata.

Una de esas formas de ofrecer información al ciudadano es hacerlo a través de las redes sociales como administración. Así, un empleado público podrá estar detrás del perfil de la Agencia Tributaria en Facebook y contestar a las dudas de los ciudadanos como empleado público, y por tanto, dando información o recomendaciones que sí vincularían al organismo. La administración es un ente jurídico impersonal, y el empleado público forme parte de ella hacia su interior, y la representa hacia el exterior cuando lo hace en el marco de su trabajo. El portal de la Agencia Tributaria o su perfil de facebook realmente es parte del organismo y por tanto el funcionario que lo gestiona está igualmente detrás de su ventanilla.

Nuevos medios, mismas normas, más agilidad, más transparencia, más eficacia y mayor eficiencia.

¿Speaker's corner o Twitter?

Redes sociales

Redes sociales

En el primer Internet que todos conocimos se hacía muy importante contar con un buscador. Abrías el navegador, tecleabas www.yahoo.com y a continuación escribías lo que querías encontrar. Era una especie de directorio o un DNS. Necesitábamos saber la dirección de un periódico (si la tenía), o de una empresa. Acostumbrados  a buscar a los informadores en lugar de buscar la propia información, tratábamos de encontrar los medios de comunicación (¡como si Internet no lo fuera!) o las webs que habían construído las tiendas o los bancos. El proceso era el siguiente: buscador->empresa->información.

Haciendo un paralelismo, buscábamos una conferencia. Queríamos enterarnos de cuál era el lugar donde el informante que preferíamos iba a proporcionarnos esa información que nos gustaría recibir. Buscábamos de forma activa el modo de que la información fluyese en una sola dirección: hacia nosotros.

En el extremo noreste de Hyde Park, en Londres, se ubica Speaker’s corner. Es una zona del parque adonde cualquiera puede acudir con una banqueta para subirse a ella y lanzar un speach sobre lo que considere oportuno. La gente que pasea por el parque se acerca a estos ocasionales oradores y les escucha, formando corrillos a su alrededor, con desigual interés. En ocasiones les replican y ellos matizan o explican sus palabras. Si en los corrillos se produce un debate, el orador, enfadado, les invita a subirse a una banqueta y hablar para todos.

Ése es el mundo de los blogs, del internet 2.0. Ofrecer información ya no está solamente al alcance de los tradicionales medios de comunicación (para las masas) o de los profesionales prestigiosos o reconocidos (para sus círculos), sino que cualquiera puede tener una banqueta virtual desde la cual exponer la información de la que dispone o la opinión que le merecen los asuntos más diversos. A su alrededor puede crearse una comunidad (un corrillo), que comenta o discute las palabras del blogger de turno, pero sin quitarle el papel protagonista. El modelo ha cambiado y ahora buscamos información también entre personas, y nos atrevemos a participar.

Pero Internet está cambiando muy deprisa. Todo el mundo tiene una banqueta, por lo que nos hemos dado cuenta de que ninguna hace falta porque volvemos a estar todos a la misma altura. Parece razonable bajarse de ellas y compartir la información, o debatir sobre la información entre todos. El tradicional sistema de teclear www.google.com y escribir lo que buscamos ya no es la forma más eficaz de obtener lo que necesitamos, aunque sigue siendo válida en muchas ocasiones. La Red se ha hecho totalmente social y tanto usuarios como empresas buscan relacionarse de verdad entre sí.

Facebook ya redirige más tráfico en Internet que Google, Twitter tiene más de 100 millones de usuarios y a través de esta red se realizan el doble de búsquedas que con Yahoo. El tiempo que la gente invierte en las redes sociales no deja de crecer, se anuncian las aplicaciones de estas redes para todas las plataformas posibles, se apuntan a la geolocalización y hacen sus modelos de negocio viables con la publicidad y expandiéndose mediante la compra de otras empresas.

En definitiva, las personas se relacionan más y mejor. Comparten sus intereses, su información y sus opiniones, acercando el mundo real al virtual, pero eliminando las barreras físicas, al estar permanentemente conectados a través de los dispositivos móviles. Tanto es así que existe una fiebre en las empresas y las instituciones por estar presentes en estas redes, muchas veces sin creer en su importancia, simplemente por no parecer que se descuelgan de la tecnología.

En el Tecnimap celebrado hace unos días en Zaragoza se abordó de lleno el tema de si las Administraciones Públicas deberían estar presentes. Fue una de las sesiones que más exito tuvo y el debate es interesante.

El uso de las redes sociales

Uso de las redes sociales

Uso de las redes sociales

A través de una entrada de Sociedad en Red, accedo a un informe publicado por Pingdom en el que se estudia la edad media de los usuarios de las distintas redes sociales, en el ámbito demográfico de los Estados Unidos. Esta web, orientada a ofrecer monitorización de servidores, se ha fijado en las siguientes redes: Facebook, LinkedIn, MySpace, Twitter, Slashdot, Reddit, Digg, Delicious, StumbleUpon, FriendFeed, Last.fm, Friendster, LiveJournal, Hi5, Tagged, Ning, Xanga, Classmates.com y Bebo.

Aunque muchas de ellas no son muy utilizadas en España, sí podemos observar datos muy importantes de este estudio. Seguramente en contra de la percepción colectiva, solamente el 9% de los usuarios de estas redes tiene entre 18 y 24 años, y una cuarta parte se encuentra en la franja entre 35 y 44. Además, esta última franja es la más numerosa en la mayoría de las redes estudiadas.

Las edades medias de la redes me han llamado la atención y me gustaría poder compararlas con las mismas medias en España para poder determinar si nuestra percepción es errónea o es que la brecha digital es significativamente mayor en nuestro país que en Estados Unidos. Los resultados para las redes más populares en España son los siguientes:

Red Social Edad media
MySpace 31,8
Hi5 33,5
Facebook 38,4
FriendFeed 38,4
Twitter 39,1
LinkedIn 44,3

De este informe creo que podemos extraer varias conclusiones:

  • Existe una red social para cada necesidad, o para cada grupo de edad.
  • Las redes sociales se utilizan habitualmente tanto para las relaciones personales como para las profesionales.
  • Las redes sociales no son algo de adolescentes. La edad media de utilización es de 37 años.
  • Aunque las personas nativas de la era digital las utilizan con más profusión, quienes ya han tenido que adaptar su modo de vida con la aparición de internet también encuentran en estas redes una herramienta útil.

Hace cuatro años, Facebook solo existía como experimento personal de Mark Zuckerberg, y twitter sólo era una forma de comunicación de una pequeña compañía de San Francisco. Estas redes fueron creciendo y adaptandose a las necesidades de los usuarios, que las utilizaban de formas no previstas por sus propios creadores.

Al igual que la RAElimpia, fija y da esplendor“, sin imponer un uso del idioma sino recogiendo el que le dan los castellanohablantes, las redes sociales observan cómo los usuarios interaccionan con ellas y les facilitan las funciones que demandan.

De este modo, tanto los que las crean como quienes las usamos, estamos aprendiendo a utilizarlas, estamos comprendiendo su utilidad, estamos mejorando sus prestaciones y, sobre todo, estamos creando nuevas formas de comunicación a nivel mundial, que agilizan los negocios, que ponen en contacto a clientes y proveedores, que permiten compartir información interesante y dar voz a quien tiene algo que contar.

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