Por eso es ejemplar la labor de quienes consiguen (conseguís) lanzar un proyecto propio, innovador y viable.
]]>En mi opinión, no podemos esperar de la banca tradicional apueste por nuevos negocios, al menos más allá de la obra social y sus préstamos sin aval para emprendedores (ejs. Bancaja, CAN, …).
En la referencia de emprendedurismo por excelencia, USA, debemos buscar las diferencias en su ecosistema y la cultura social. Destacaría 2 puntos:
1) En USA existe un rico ecosistema de agentes de inversión de riesgo para las diferentes fases de una empresa, desde el business angel con capital semilla, pasando por las rondas A/B/C de capital riesgo.
En España existen pocos organismos de capital riesgo, y me atrevería a decir que de escaso prestigio internacional.
Por otro lado, sí han proliferado agentes públicos de inversión de riesgo: obra social de las cajas, ICO a través de Asociaciones de Jóvenes Empresarios y CDTI; por citar los ejemplos más conocidos.
Esto nos lleva al siguiente punto:
2) En España falta asunción de riesgo personal.
En no pocas ocasiones he escuchado los lamentos de supuestos emprendedores por falta de financiación para comenzar un negocio. Quejas derivadas de tener que jugarse su propio dinero y/o tiempo. Y me temo, precisamente, que ambos son imprescindible.
Innovar requiere tiempo. Las ideas por si solas no valen nada. Y para convertir una idea (innovadora o no), en realidad, lo primero es asumir que has de pasar meses/años de escasez económica, con o sin inversión de por medio.
Si no somos capaces de arriesgar nuestro tiempo y dinero, no esperemos que un tercero lo haga por nosotros. Si no somos capaces de asumir el fracaso como una posibilidad, no hemos entendido nada.
Los cultura americana tolera el fracaso como un camino hacia el éxito; la española critica la ambición, fomenta el “funcionariado” y se burla de aquellos que lo intentan.
]]>