El blog de Carlos Díaz-Pache

Facebook presenta Places. ¿Morirá Foursquare?

Dennis Crowley

Dennis Crowley, co-fundador de Foursquare

El negocio tecnológico a veces es profundamente injusto y descorazonador. Facebook ha anunciado Facebook Places, su propuesta de geolocalización social que aspira a competir con Foursquare, quien aunque ha participado en el anuncio y ha comentado que los objetivos de ambas aplicaciones son distintos, es posible que termine sucumbiendo ante la compañía de Mark Zuckerberg al tener Facebook una red infinitamente mayor.

Digo que es injusto y descorazonador porque Foursquare ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y seguramente dinero en hacerse un hueco o directamente abrir un ámbito que estaba sin explotar: la geolocalización social. Ese tiempo, ese esfuerzo y ese dinero pueden quedarse en un mero banco de pruebas para los peces gordos, que viendo su éxito están replicando la idea para adaptarla a sus redes.

Hay muchas ocasiones en que las grandes ideas se quedan en cajones olvidados porque quien las tiene no posee la iniciativa suficiente para liarse la manta a la cabeza y emprender una aventura incierta. Hay otras, las opuestas, en las que una gran idea se convierte en una experiencia nueva y fantástica para los usuarios, y un negocio muy lucrativo para quien la ha llevado a cabo. Y lamentablemente, entre unas y otras están los casos en los que alguien con una visión diferente se ha levantado, ha puesto en marcha su plan, ha conseguido tener éxito de público y de crítica, pero antes de llegar los resultados económicos, un pez gordo le ha arrebatado su visión, le ha arrancado su idea y ha sido quien ha hecho dinero con ella.

En la esfera de las redes sociales en internet es imprescindible captar al mayor número de usuarios posible, lo cual lleva tiempo. Y ese tiempo en que se intenta conseguir los usuarios suficientes para que la idea madure y el negocio funcione es el que pueden aprovechar (y aprovechan) los competidores, bien para comprar las empresas incipientes, bien para copiar las tendencias y adaptarlas a sus redes ya establecidas.

Quizás no sea el caso de Foursquare, y ellos consigan mantenerse estableciendo acuerdos con Facebook, pero hay muchos emprendedores que no han visto recompensado su esfuerzo a pesar de tener talento y grandes ideas. La publicidad que se debe hacer de la idea para llevarla a cabo en este caso es un arma de doble filo.

Cinco mil millones de dispositivos conectados a Internet

Teléfono móvil conectado a internet

Teléfono móvil conectado a internet

Ayer conocimos dos cifras muy importantes sobre la dimensión y el rumbo que está tomando Internet: por un lado, hemos sabido que en algún momento durante este mismo mes de agosto se conectará a la red el dispositivo número cinco mil millones, y que en diez años este número se multiplicará por cuatro.

A los mil millones de ordenadores (de sobremesa y portátiles) que se conectan regularmente a Internet hay que sumar los tablets, los televisores que se conectan a Internet, los lectores de eBooks, cámaras, marcos digitales, reproductores multimedia y otros dispositivos de consumo además, por supuesto, de los teléfonos móviles.

Y precisamente de los teléfonos móviles recibimos la segunda cifra del día: el tráfico de datos a través del móvil a escala mundial casi se triplicó durante el año pasado, según los datos manejados por Ericsson. Y esto sucede a pesar de que únicamente el 10% de las líneas corresponden a servicios de banda ancha móvil.

Con estos datos parece claro que la era del internet móvil está dando su empujón definitivo llegando a la mayoría de los usuarios. Quizás pensábamos que este acceso móvil masivo se produciría a través de redes WiFi y no a través de operadores de telefonía móvil, pero esa guerra todavía no está terminada. Proyectos como FON o las asociaciones y organismos que ofrecen puntos de acceso gratuíto todavía tienen mucho que decir. Los ciudadanos de a pie, por nuestra parte, también podemos exigir a las administraciones que faciliten en lugar de entorpecer el acceso de los ciudadanos a la Red, lo que puede considerarse un servicio básico.

El ejemplo de Open Data Euskadi

Open Data Euskadi

Open Data Euskadi

Esta semana está marcada por las filtraciones de El País y Europa Press sobre la futura Ley de Transparencia y Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública. Se ha especulado sobre el contenido del texto (no ha sido publicado todavía), sobre las diferencias entre las versiones del diario de Prisa y la agencia de noticias e incluso se han apuntado las razones para rechazarlo, aunque parece que no será hasta el viernes cuando tendremos más información si finalmente se publica.

Todo este debate debe servir para repasar la necesidad de disponer de los datos recopilados por las administraciones, y el modo en que deben publicarse. Como recuerdan en la web de proyecto aporta, se está trabajando en los siguientes aspectos:

  • Formatos de información interoperables y accesibles.
  • Sistema de licencias y tarifas limitado, equitativo y equiparado en toda la UE-27.
  • Fortalecimiento y desarrollo de la legislación europea sectorial.  
  • Liderazgo político e institucional decidido a favor de la reutilización.
  • Transformación cultural y tecnológica de las empresas.

En este tema, el Gobierno vasco está a la cabeza de España con su proyecto Open Data Euskadi,  presentado este año en el Tecnimap y que, «Genera valor, riqueza y transparencia, y facilitar la interoperabilidad entre administraciones«. En su sitio web describen qué es Open Data y orientan muy bien el modo en que quieren poner la información a disposición de los ciudadanos.

Ya en enero planteaban que había dos modelos de apertura de datos públicos:

El modelo de Kundra se centra en liberar conjuntos de datos, en cualquier formato que sea mínimamente estructurado,  mientras que el de Berners-Lee quiere contribuir a la web semántica. En el caso vasco, se ha salido «a la Obama» mientras tratan de evolucionar hacia el segundo modelo, más estructurado. Queda mucho por hacer, pero parece que se avanza en la dirección correcta.

Como en otras ocasiones, y aunque en general España está considerada como un país medianamente avanzado en administración electrónica, la tecnología y las nuevas políticas en relación a la tecnología no llegan a todos los organismos a la vez. El caso vasco es un ejemplo de lo que deberían estar haciendo ya todas las administraciones. Esperemos que esta ley, muy mejorada, pueda contribuir definitivamente a ello.

El gobierno presentará la Ley de Transparencia y Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública

Open Data

Open Data

El País nos revela hoy que el gobierno aprobará este viernes el anteproyecto de la Ley de Transparencia y Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública, que debería entrar en vigor el próximo año. 

El Consejo de Europa aprobó en junio del año pasado el Convenio para el Acceso a Documentos Oficiales (PDF). En él se decía que «todos los documentos públicos son en principio públicos y solamente pueden ser retenidos para proteger otros derechos e intereses legítimos«. 

En el mismo documento argumentaba a favor del acceso de los ciudadanos a los documentos públicos diciendo que «el ejercicio del derecho de acceso a los documentos públicos: proporciona una fuente de información para el público, ayuda al público a formarse una opinión sobre el estado de la sociedad y sobre las autoridades públicas y fomenta la integridad, la eficacia, la eficiencia y la responsabilidad de autoridades públicas, ayudando así a que se afirme su legitimidad»

La propia Constitución española (en su artículo 105.b) ya recoge que la ley regulará «El acceso de los ciudadanos a los archivos y registros administrativos, salvo en lo que afecte a la seguridad y defensa del Estado, la averiguación de los delitos y la intimidad de las personas«.

El anteproyecto parece que no ha empezado su tramitación con buen pie, ya que irónicamente su desarrollo no ha sido público, y el anuncio de su presentación lo ha hecho un medio de comunicación y no el propio gobierno (podía haberlo hecho, por ejemplo, a través de su twitter @desdelamoncloa).

No conocemos el texto, pero si lo que avanza El País es cierto, podríamos comentar los siguientes puntos:

  • No es un texto original, sino que sigue lo dispuesto en el Convenio del Consejo de Europa. No esperaremos, por lo tanto, iniciativas en favor del Gobierno abierto más allá de lo que el Consejo ha estimado oportuno.
  • No es garantista, ya que aunque se aplica el silencio positivo (a favor del ciudadano) en su petición de datos a los poderes públicos, el ciudadano debe reclamar a la Agencia de Protección de datos, que podrá no responder sin consecuencias.
  • Las resoluciones de la APD no afectarán a las administraciones autonómicas o locales.
  • La ley no está pensada para Internet. Parece que sólo se insta a las administraciones a publicar los datos más relevantes para los ciudadanos (temible subjetividad) «preferentemente por medios electrónicos«.
  • No se obliga a las administraciones a ser transparentes porque no se obliga a la publicación electrónica y en formatos abiertos y reutilizables de toda la información pública que no esté sujeta a restricciones.
  • Es restrictiva. Como es lógico, la apertura no afecta a la información relativa a seguridad, política exterior y defensa, o protección de la intimidad, pero también se excluye lo relativo al Parlamento o a los tribunales.

En definitiva, parece que de momento el texto no hará que las administraciones sean todo lo transparentes que la técnica y la lógica les permiten ser, y para serlo deberían empezar mostrándonos el anteproyecto para conocerlo de primera mano.

Inauguramos el sitio

Estamos llegando

Estamos llegando

A partir de ahora, las nuevas entradas de «Tecnología en la Administración Pública» se publicarán en este nuevo sitio www.carlosdiazpache.com. Si lo hemos hecho bien (que espero que sí), los suscriptores al RSS continuarán recibiendo las novedades de forma automática.

La nueva web está en versión beta, así que agradeceré cualquier aviso sobre errores, fallos o lo que queráis comentar.

Aquí nos vemos.

EDITO: Los suscriptores del feed a través de feedburner serán automáticamente redirigidos al nuevo feed. Quienes estabais suscritos al feed nativo de wordpress, por favor, actualizad vuestra dirección. El nuevo feed es: http://feeds.feedburner.com/TecnologiaEnLaAdministracionPublica

¡Emprendamos!

Emprendedor

Una startup suele desarrollar una idea innovadora

En un país con un dramático 43% de paro juvenil, emprender no es una opción, es una obligación. Hasta ahora, muchos de los que pensaban montar su propio negocio terminaban abandonando el proyecto por las dificultades que encontraban en el camino y la relativa facilidad de conseguir un trabajo (sobre todo en el sector tecnológico). Las dificultades ahora son las mismas, pero el panorama alternativo es infinitamente peor.

El año pasado solo había una startup española entre las 50 mejores seleccionadas por Business Week (FON, de Martin Varsavsky), y hace unos días, la siguiente que podía aparecer en la lista, Tuenti, ha sido vendida a Telefónica, dejando de ser un proyecto propiedad de sus impulsores.

En España nunca ha existido una mentalidad emprendedora aunque algunos empresarios españoles hayan nadado contracorriente y hayan logrado importantes éxitos. La tradición española es buscar un puesto de trabajo seguro y no arriesgarse embarcándose en historias con gran incertidumbre. Esta mentalidad que parece que la crisis está cambiando aunque solo en parte, no modifica los problemas a los que se enfrenta quien tiene una idea que puede convertirse en un negocio exitoso que son, entre otros, los siguientes:

  • Financiación: Es dificil conseguir el soporte económico de una idea. Los jóvenes emprendedores recurren al sistema de friends & family para compensar la falta de financiación bancaria en la situación actual.
  • Tramitación y burocracia: Según el Banco Mundial, España es el país desarrollado en el que más se tarda en abrir una empresa. Eso desespera a cualquiera. Hace falta mucho esfuerzo por parte de la administración simplificar de forma radical la tramitación, para reducir los impuestos y las tasas, y para explicar los mecanismos que tiene para facilitar esta tarea. En especial, potenciar el uso de CIRCE para la creación de empresas de forma sencilla por internet.
  • Mercado laboral: En un mercado rígido, los emprendedores pueden sufrir pavor a contratar a las personas que necesitan para hacer crecer su incipiente negocio. Es importante hacerles perder ese miedo, flexibilizar el mercado para fomentar la creación de empleo.
  • Hipertrofia legislativa: El modelo de la administración en España, con sus tres niveles (local, autonómico y central), provoca que el Estado sufra de una hipertrofia legislativa que hace absolutamente incomprensible el marco legal y por lo tanto genera más incertidumbre. Los emprendedores no saben qué es lo que pueden o no pueden hacer. No saben si deben pedir permiso ni a quién deben hacerlo. Es importante reducir y aclarar el marco normativo.
  • Dependencia y condiciones en las subvenciones: Los ayuntamientos y las comunidades autónomas establecen subvenciones para jóvenes emprendedores, pero en muchas ocasiones las subvenciones incluyen unas condiciones que limitan la creación o el crecimiento del negocio: obligatoriedad de utilizar una lengua concreta, de ubicar la oficina en un lugar preestablecido, etc.

Pero desde luego, no es momento para lamentarse sino para buscar soluciones. Estamos formados y tenemos ideas. Quitémonos los complejos, orientemos el negocio y asumamos los riesgos. ¡Emprendamos!

¿Por qué ha fracasado Google Wave?

Google Wave

Google Wave

A pesar de las expectativas creadas en su lanzamiento hace solo unos meses, la semana pasada Google anunció la cancelación del proyecto Google Wave. Wave suponía una integración de varios medios utilizados hasta ahora por separado: e-mail, chat, fotos, vídeos, documentos, blogs, etc., cambiando de forma radical el modo en que la gente trabaja y comparte su trabajo.

La excusa oficial del fracaso es la «indiferencia» con la que la mayoría de los usuarios recibieron esta herramienta, vista en Google como revolucionaria. Pero las razones de esa indiferencia son las que ahora todo el mundo busca. Se ha hablado ya en muchos blogs sobre el tema, y todo el mundo tiene su opinión. De entre todas las razones, creo que hay que destacar la excesiva independencia de esta herramienta con respecto al resto de productos de Google.

La necesidad de invitación, la imposibilidad de utilizar la cuenta de google y la percepción de que era un correo electrónico superpotenciado pero distinto de la cuenta de gmail ha podido resultar letal para un producto que con toda seguridad añadía buenas funcionalidades que serían útiles en muchos casos de nuestro día a día.

Tengo la sospecha de que si se hubiese integrado en gmail, del mismo modo que ahora se ha hecho con Buzz, los usuarios empezarían a utilizarlo en los casos más conocidos (trabajo colaborativo, redacción on-line en grupo, etc.) y poco a poco tendría una gran aceptación. Parece que la estrategia de Google fue demasiado agresiva y los usuarios no quisieron estudiar las novedades que incorporaba.

Si Google lo incorpora poco a poco  a Gmail, las mismas funcionalidades serán recibidas con los brazos abiertos.

Privacidad, educación y redes sociales

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook

Cuando Mark Zuckerberg declaró que la era de la privacidad había terminado, hubo quien pensó que se trataba simplemente de la ocurrencia de un veinteañero. Cuando el veinteañero en cuestión ha creado una red social que conecta a más de 500 millones de personas en todo el mundo, su opinión sobre el tema no puede ser despachada a la ligera.

La idea de Zuckerberg ha sido y es hacer los datos de facebook cada vez más públicos, con menos restricciones y menos control por parte de los usuarios, aunque los movimientos de facebook en los últimos meses no han ido en ese sentido. De momento. Pero la idea última está ahí, y es un objetivo que persigue y que tratará que compartamos tarde o temprano.

Mientras tanto, algunos han intentado advertirnos de que la información que compartimos en la red puede ser, como en un juicio, utilizada en nuestra contra. Las redes sociales en internet son un fenómeno relativamente nuevo que todavía estamos aprendiendo a utilizar correctamente, y estamos haciéndolas evolucionar con el uso que hacemos de ellas. Los adultos debemos ser cuidadosos y contagiar ese cuidado (sin alarmismos) a quienes no lo tienen.

En una iniciativa pionera y muy acertada, Alemania está preparando una asignatura sobre privacidad para enseñar a los jóvenes a cuidar la información que dan sobre ellos mismos en Facebook o Twitter. Esta materia podría incluir métodos para contrastar y verificar datos de la red, destinados a evitar que los jóvenes se crean todas las informaciones que reciben, independientemente de la fuente de la que provengan.

Es de vital importancia la adaptación de los contenidos formativos que los niños reciben en el colegio a la realidad que viven fuera de él, y la tecnología cada vez gana más terreno en esa realidad. Este avance tiene que notarse en los programas educativos, y para ello es necesario que los gestores públicos, los políticos y los educadores se formen primero para conocer, mejor que sus alumnos, las herramientas, las opciones, los riesgos y las posibilidades de las redes sociales.

Google apps para el sector público

Google apps

Google apps

Google ha anunciado una nueva edición de Google Apps, con todas las aplicaciones orientadas a las necesidades del sector público. Esta suite de aplicaciones de tipo cloud computing ha sido certificada y acreditada por la U.S. General Services Administration (certificación FISMA: Federal Information Security Management Act).

Según la compañía, la mayoría de las agencias con las que han trabajado han podido ver que Google les ofrece la menos la misma seguridad (si no mejor) que la que ya tenían, con lo que sus clientes en la administración pueden moverse a la nube con confianza. Ponen el ejemplo del Berkeley Lab, donde los investigadores pueden enviarse correos y documentos de forma sencilla, trabajar con ellos simultáneamente, y todo ellos sabiendo que el contenido permanece seguro en la nube.

Google ofrece en la actualidad unas garantías que hacen muy difícil no plantearse al menos estudiar los beneficios en cuanto a la mejora de la eficiencia y el ahorro de costes que supone utilizar sus productos.

La noticia llega en el momento en que se debate sobre la externalización o no de las TIC en el sector público, y cuando se duda de la posición de Google en cuanto a la neutralidad de la red.

¿Se ahorraría utilizando estas aplicaciones en el sector público? Sí. ¿Se trabajaría de un modo más eficaz? También. ¿Es suficientemente seguro? Completamente. ¿Nos fiamos de Google como proveedor? Deberíamos. ¿Nos gusta que algunos datos utilizados en la administración española se alojen y gestionen en servidores externos probablemente ubicados en EEUU? Pues quizás es lo que habría que debatir o estudiar con Google.

Gobierno abierto

Gobierno abierto

Gobierno abierto

El País ha publicado un interesante reportaje sobre los movimientos de las administraciones en relación a la apertura de los datos que poseen para ponerlos a disposición de los ciudadanos (artículo al que he llegado vía Netoratón).

Cada vez son más las administraciones en el mundo que se orientan hacia una forma distinta de hacer las cosas, utilizando los recursos que la tecnología pone a disposición de ciudadanos e instituciones. Hace tiempo hablábamos de gobierno 2.0 y democracia 2.0, y este artículo vuelve a hacernos reflexionar sobre el tema. ¿Cuántas cosas se hacen como se hacen porque nunca ha habido otra posibilidad?

Las administraciones han recabado y utilizado nuestros datos para gestionar los asuntos públicos. No ha sido hasta el momento en que internet ha tenido una penetración importante en los hogares cuando se ha planteado la posibilidad de que esas administraciones nos enseñen los datos, las cuentas o el estado de los proyectos que desarrollan con nuestro dinero.

Barak Obama ha dado un impulso fundamental a lo que conocemos como Gobierno abierto, y tanto Estados Unidos como el Reino Unido han puesto a disposición de los ciudadanos miles de datos públicos a través de unos portales dedicados a esa labor. En el Reino Unido, por ejemplo, se puede conocer el destino que se ha dado a los impuestos pagados por cada contribuyente.

Se abre el debate, por lo tanto, de qué datos pueden hacerse públicos y cuales debe guardar celosamente la administración. Es evidente que los que tengan influencia en la seguridad del estado o lo que, por su naturaleza, sean datos privados de los ciudadanos, no deberían airearse. Por otra parte, el destino del dinero ingresado por el estado parece un buen candidato a hacerse público: ¿Cuánto dinero se ha gastado en educación (en qué colegios, en qué material, en qué profesores)?, ¿Cuánto se ha gastado en comedores sociales?, ¿Cuánto en infraestructuras (en cuáles, a quién se ha pagado)? También el progreso de cada proyecto parece interesante publicarlo. Todos podríamos ver los retrasos en las obras, cómo se encarecen y por tanto cómo se están gestionando.

Entre los datos evidentemente privados y los evidentemente públicos se abre un espacio de debate. En otros países es público el importe que cada ciudadano declara a hacienda. ¿Debe serlo también aquí? ¿Es privado lo que un contribuyente aporta al sostenimiento del Estado? ¿A quién perjudicaría o beneficiaría hacer pública esta información?

Como se dice en el artículo, el gobierno abierto está basado en tres pilares: transparencia, participación y colaboración. La publicación de los datos que los gobiernos poseen permitiría auditar su labor y evitar el fraude, tanto del propio gobierno como de los ciudadanos que quieren, por ejemplo, «suavizar» sus obligaciones tributarias.

Las empresas empiezan a comprender la importancia del social media y a través de sus community managers o figuras equivalentes, están abriéndose a sus clientes para permitir una relación bidireccional muy provechosa en ambos sentidos. La administración debe potenciar también esos canales para hacer la democracia más participativa. Al fin y al cabo nuestra democracia es el peor sistema del mundo a excepción de todos los demás. Quiere esto decir que está muy lejos de ser perfecto, pero no tenemos (teníamos?) otro mejor. La posiblidad de realizar propuestas, participar en debates o lanzar alertas tempranas ante posibles problemas mejora la calidad de nuestra democracia en el sentido etimológico de la palabra, evitando la perversa y antigua partitocracia.

Panorama Theme by Themocracy