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¿Cambiará Wikileaks el Gobierno 2.0?

Gobierno 2.0

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La aparición de Wikileaks ha supuesto una auténtica revolución en las relaciones entre ciudadanos, gobiernos y medios de comunicación, sobre las que se están haciendo innumerables reflexiones.

Mark Drapeau (twitter, blog), Director de Participación Social para el Sector Público de Microsoft, publicó hace un año sus previsiones para el Gobierno 2.0 en el periodo 2010-2012. Recientemente ha actualizado esas previsiones por la aparición de Wikileaks, titulando su artículo “Starfish vs. Spider: Government 2.0 Operations In A Wikileaks Environment“ (Estrella de mar frente a araña: Operaciones de Gobierno 2.0 en un entorno Wikileaks)

Uno de los puntos que desarrollaba, bajo el epígrafe “siempre on-the-record“, se refería a que el aumento de los ciudadanos interesados en las cuestiones gubernamentales que disponen de conocimientos y dispositivos preparados para las redes sociales provocaría que la labor de los políticos estuviera siempre siendo difundida y por tanto, en parte controlada.

La aparición de Wikileaks se parece a esa predicción realizada en 2009. Jay Rosean, profesor de periodismo en la Universidad de Nueva York escribió un artículo titulado “The Afghanistan War Logs Released by Wikileaks, the World’s First Stateless News Organization” (Liberados los registros de la guerra de Afganistán, la primera organización mundial de noticias apátrida) en el que comentaba la novedad que supone la aparición de un medio de comunicación sin dirección física u oficina central, sin patria y que por tanto no tiene en cuenta los intereses nacionales. Esta novedad llamada Wikileaks supone que los secretos no se publiquen porque las leyes de una nación dada amparen a los periodistas, sino que se haga únicamente porque la lógica de internet lo permite.

Los términos de estrellas de mar y arañas están tomados del libro The Starfish and the Spider, de Ori Brafman y Rod Beckstrom, que describe dos tipos fundamentales de organizaciones: las tradicionales, jerarquizadas, en las que un lider controla desde arriba a toda la organización (arañas), y las no jerarquizadas, inspiradas por líderes (estrellas de mar). Las primeras pueden detenerse atacando a la cabeza que las guía y que controla todas las funciones del cuerpo. Para las segundas ese ataque no funciona porque su sistema nervioso se distribuye por todo el cuerpo y no recibe órdenes de un eje central.

Este tipo de organizaciones han existido en el ámbito de la ayuda a los demás (alcólicos anónimos), en redes de música compartida (Napster) o en organizaciones terroristas como Al-Qaeda. Ahora, también existe una agencia de noticias.

Como los ataques tradicionales a este tipo de organizaciones han resultado contraproducentes, se pregunta Drapeau si una apertura extrema de los datos de los gobiernos serían la solución.

“¿Se parecerá más el futuro data.gov a Wikileaks que a la actual forma controlada?”.

Democracia 2.0

Cuando en Octubre de 2004 se celebró la primera conferencia sobre Web 2.0, John Batelle y Tim O’Reilly ofrecieron su definición de la Web como plataforma, insistieron en que la diferencia sería que las aplicaciones sofware se desarrollarían sobre la web en lugar de sobre el escritorio. Decía O’Reilly: “La Web 2.0 es la revolución comercial en la industria informática causada por el cambio de Internet como plataforma, y un intento de entender las normas para triunfar en esta nueva plataforma“.

Se pusieron varios ejemplos de cómo Internet estaba evolucionando en ese sentido. Si las webs personales eran internet 1.0, el blogging era 2.0. Si la enciclopedia británica era 1.0, la Wikipedia era 2.0. Los sistemas de gestión de contenidos dejaban paso a los wiki, Ofoto a Flickr, DoubleClick a Google AdSense, etc.

En general, se pasaba de una interacción unidireccional del usuario con una fuente de información, a una de todos con todos, colaborativa, participativa, donde los sitos web 2.0 se organizan como puntos de encuentro en los que se comparte el conocimiento, la información o las inquietudes.

El poder de las redes sociales ha ido aumentando progresivamente desde entonces hasta alcanzar las cifras actuales. O’Reilly recordaba en un artículo reciente que “Facebook cuenta con más de 60 millones de usuarios registrados que utilizan el poder de las redes sociales para recaudar fondos para fines caritativos. Twitter y Youtube han tenido un papel muy importante en la organización de las protestas políticas en las recientes elecciones iraníes“. Añade también que hay sitios en los que la gente se organiza para para limpiar parques o calles en sus vencindarios y que la lista de estos usos continúa creciendo.

En ese sentido, “muchos líderes gubernamentales reconocen las oportunidades inherentes de aprovechar una población fuertemente motivada y diversa no sólo para conseguir ser elegidos, sino para que les ayuden a realizar un mejor trabajo“.

Es a esto a lo que muchos llaman Gobierno 2.0.

El presidente Obama dijo: “Deberíamos utilizar todas las tecnologías y métodos disponibles para desarrollar el gobierno federal, creando un nuevo nivel de transparencia para cambiar la forma en que se hacen las cosas en Washington, y dar a los americanos la oportunidad de participar en las deliberaciones del gobierno y en el proceso de toma de decisiones en formas que no eran posibles hace sólo unos años.

Estos días Tim O’Reilly se encuentra en unas conferencias sobre Gobierno 2.0 (visto en Sociedad en Red). En un artículo preparatorio confirma que su visión del Gobierno 2.0 es que las administraciones utilicen los medios sociales, que permitan la participación de formas distintas, que se más transparente, que se implementen plataformas para compartir servicios, pero que el éxito vendrá dado por pensar en el gobierno como una plataforma, recuperando la idea original del 2.0.

En España estamos bastante lejos de esa visión. La administración en general, todavía se encuentra a caballo entre la web 0.5 (policía y guardia civil) y la web 1.0 de casi todos los ministerios, que ofrecen información y algunos servicios al ciudadano.

Quizás si crece la infraestructura de la red SARA pueda ser el gérmen de la plataforma que permitiría conseguir un gobierno 2.0, con unas administraciones relacionadas directamente, de un modo natural y bidireccional con los cidudadanos, que en su seno proponen y llevan a cabo sus propuestas.

Para ello, más que la infraestructura tecnológica, hay que convencer a los poderes públicos de la oportunidad y la necesidad de la relación con los ciudadanos. Al fin y al cabo, eso significa democracia. Y ahora contamos con los medios necesarios para cambiar la percepción que hemos tenido de ella durante cientos o miles de años.

Quizás la clave no sea tanto el gobierno 2.0 sino la democracia 2.0. Porque si tenemos la posibilidad de conectarnos a internet desde todas las casas, desde todos los teléfonos, y tenemos certificados que permiten acreditar sin dudas nuestra identidad, ¿cuánta participación directa podemos tener en el gobierno de nuestro país?

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