El blog de Carlos Díaz-Pache » open data

Entradas etiquetadas: open data

A la caza de la start-up que revolucionará el Open Government

¿Surgirá una nueva empresa que cope el mercado del Gobierno 2.0?

¿Surgirá una nueva empresa que cope el mercado del Gobierno 2.0?

En el artículo de Mark Drapeau que comentaba ayer, se hacía una interesante pregunta que a mí también me gustaría poder responder. ¿Cuál será la empresa que revolucionará el Gobierno 2.0? ¿De qué caso de éxito empresarial hablaremos dentro de unos años? ¿Quién será la google/microsoft/facebook que se haga la dominadora del mercado en este área?

Analistas, consultores, empresarios y políticos de todo el mundo interesados en este tema están con las orejas bien abiertas para escuchar una buena idea que pueda marcar la diferencia. En los foros y redes sociales profesionales se debate sobre iniciativas, teorías, principios y soluciones. B2G, maneras de enfocar el Open Data, dispositivos o sistemas a los que orientarse, nuevos métodos de autenticación y de seguridad, lugar de residencia de los datos, ampliación de la administración electrónica, reutilización de servicios, redes gubernamentales, casos de éxito y un largo etcétera con un fondo común: ¿Qué espera el ciudadano?

Estos algunos de los ingredientes:

  • Smartphones
  • Software social
  • Comunidad
  • Open Data
  • Cloud computing
  • Principios de Wikileaks

¿Cuáles faltan? ¿En qué proporción se mezclan? El que de con la receta correcta se llevará el gato al agua y el resto tendrán que copiarle rápidamente.

Dudas o visiones sobre Open Data

Ellen Miller, de la Sunlight Foundation

Ellen Miller, de la Sunlight Foundation

Se ha publicado en Euskadi+innova una noticia sobre las dudas que supuestamente están apareciendo sobre los efectos democráticos derivados del open data.

Ellen Miller, de la Sunlight Foundation, promotora de la transparencia gubernamental, ha comentado que no se está viendo que se estén poniendo a disposición de los ciudadanos los tipos de datos que se habían prometido, y sobre el trabajo de organismo como el suyo dice que  ”se está trabajando en dos lados: ayudando y estimulando a las entidades a publicar datos, y ayudando al gobierno a comprometerse con los ciudadanos para co-crear gobierno“. Pero va un poco más allá y señala que la transparencia de los datos “no es suficiente. Se necesita exactitud, pertinencia y calidad en los datos.

Desde luego que no puedo estar más de acuerdo con Miller en este punto. Si únicamente nos dedicamos a poner a disposición del ciudadano la versión digitalizada de legajos con listados de información inexacta o irrelevante, los objetivos del open data se alejarán por sobredosis de datos y carencia de verdadera información.

Sin embargo, algunos como Gunnar Hellekson, del Red Hat’s US Public Sector group,  opinan que no es razonable pedir perfección a la “mayor y más compleja organización del mundo“: la administración pública. Por lo tanto, si queremos un cambio, deberemos asumir los riesgos y las imperfecciones. También estoy de acuerdo con él.

Creo que el CEO de Red Hat, Jim Whitehurst, acierta plenamente cuando dice que “si todo el mundo anduviese desnudo, todos iríamos al gimnasio más a menudo”. Y esa es una de las grandes ventajas del Open Data, que el escrutinio público obliga a las administraciones a mejorar, porque sus fallos y sus carencias enseguida se ven, se señalan y se denuncian.

Por lo tanto, y a pesar de que a veces estas visiones parecen enfrentadas, personalmente me parece que se complementan y son enriquecedoras. Por un lado se pide transparencia. Se pide ahora, no cuando se arreglen todas las carencias y se organicen todos los registros. Por otro lado se pide calidad y exactitud, con lo que en paralelo a la publicación debe trabajarse en la mejora de esos registros para mejorar la administración y para mejorar el modo en que su información puede ser utilizada en proyectos innovadores.

Los datos públicos relacionan administración, ciudadanía y empresa de una forma desconocida hasta ahora, evitando que la innovación en el sector tenga que venir de la propia administración, única utilizadora de sus datos hasta este momento. Con su liberación, además de la transparencia y la obligación de mejora de los procedimientos (aunque sólo sea por vergüenza torera), aparecen usos inesperados, innovadores que pueden mejorar significativamente la relación ciudadano-administración.

El ejemplo de Open Data Euskadi

Open Data Euskadi

Open Data Euskadi

Esta semana está marcada por las filtraciones de El País y Europa Press sobre la futura Ley de Transparencia y Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública. Se ha especulado sobre el contenido del texto (no ha sido publicado todavía), sobre las diferencias entre las versiones del diario de Prisa y la agencia de noticias e incluso se han apuntado las razones para rechazarlo, aunque parece que no será hasta el viernes cuando tendremos más información si finalmente se publica.

Todo este debate debe servir para repasar la necesidad de disponer de los datos recopilados por las administraciones, y el modo en que deben publicarse. Como recuerdan en la web de proyecto aporta, se está trabajando en los siguientes aspectos:

  • Formatos de información interoperables y accesibles.
  • Sistema de licencias y tarifas limitado, equitativo y equiparado en toda la UE-27.
  • Fortalecimiento y desarrollo de la legislación europea sectorial.  
  • Liderazgo político e institucional decidido a favor de la reutilización.
  • Transformación cultural y tecnológica de las empresas.

En este tema, el Gobierno vasco está a la cabeza de España con su proyecto Open Data Euskadi,  presentado este año en el Tecnimap y que, “Genera valor, riqueza y transparencia, y facilitar la interoperabilidad entre administraciones“. En su sitio web describen qué es Open Data y orientan muy bien el modo en que quieren poner la información a disposición de los ciudadanos.

Ya en enero planteaban que había dos modelos de apertura de datos públicos:

El modelo de Kundra se centra en liberar conjuntos de datos, en cualquier formato que sea mínimamente estructurado,  mientras que el de Berners-Lee quiere contribuir a la web semántica. En el caso vasco, se ha salido “a la Obama” mientras tratan de evolucionar hacia el segundo modelo, más estructurado. Queda mucho por hacer, pero parece que se avanza en la dirección correcta.

Como en otras ocasiones, y aunque en general España está considerada como un país medianamente avanzado en administración electrónica, la tecnología y las nuevas políticas en relación a la tecnología no llegan a todos los organismos a la vez. El caso vasco es un ejemplo de lo que deberían estar haciendo ya todas las administraciones. Esperemos que esta ley, muy mejorada, pueda contribuir definitivamente a ello.

El gobierno presentará la Ley de Transparencia y Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública

Open Data

Open Data

El País nos revela hoy que el gobierno aprobará este viernes el anteproyecto de la Ley de Transparencia y Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública, que debería entrar en vigor el próximo año. 

El Consejo de Europa aprobó en junio del año pasado el Convenio para el Acceso a Documentos Oficiales (PDF). En él se decía que “todos los documentos públicos son en principio públicos y solamente pueden ser retenidos para proteger otros derechos e intereses legítimos“. 

En el mismo documento argumentaba a favor del acceso de los ciudadanos a los documentos públicos diciendo que “el ejercicio del derecho de acceso a los documentos públicos: proporciona una fuente de información para el público, ayuda al público a formarse una opinión sobre el estado de la sociedad y sobre las autoridades públicas y fomenta la integridad, la eficacia, la eficiencia y la responsabilidad de autoridades públicas, ayudando así a que se afirme su legitimidad”

La propia Constitución española (en su artículo 105.b) ya recoge que la ley regulará “El acceso de los ciudadanos a los archivos y registros administrativos, salvo en lo que afecte a la seguridad y defensa del Estado, la averiguación de los delitos y la intimidad de las personas“.

El anteproyecto parece que no ha empezado su tramitación con buen pie, ya que irónicamente su desarrollo no ha sido público, y el anuncio de su presentación lo ha hecho un medio de comunicación y no el propio gobierno (podía haberlo hecho, por ejemplo, a través de su twitter @desdelamoncloa).

No conocemos el texto, pero si lo que avanza El País es cierto, podríamos comentar los siguientes puntos:

  • No es un texto original, sino que sigue lo dispuesto en el Convenio del Consejo de Europa. No esperaremos, por lo tanto, iniciativas en favor del Gobierno abierto más allá de lo que el Consejo ha estimado oportuno.
  • No es garantista, ya que aunque se aplica el silencio positivo (a favor del ciudadano) en su petición de datos a los poderes públicos, el ciudadano debe reclamar a la Agencia de Protección de datos, que podrá no responder sin consecuencias.
  • Las resoluciones de la APD no afectarán a las administraciones autonómicas o locales.
  • La ley no está pensada para Internet. Parece que sólo se insta a las administraciones a publicar los datos más relevantes para los ciudadanos (temible subjetividad) “preferentemente por medios electrónicos“.
  • No se obliga a las administraciones a ser transparentes porque no se obliga a la publicación electrónica y en formatos abiertos y reutilizables de toda la información pública que no esté sujeta a restricciones.
  • Es restrictiva. Como es lógico, la apertura no afecta a la información relativa a seguridad, política exterior y defensa, o protección de la intimidad, pero también se excluye lo relativo al Parlamento o a los tribunales.

En definitiva, parece que de momento el texto no hará que las administraciones sean todo lo transparentes que la técnica y la lógica les permiten ser, y para serlo deberían empezar mostrándonos el anteproyecto para conocerlo de primera mano.

Panorama Theme by Themocracy